Llegué hace meses a su blog, ya por entonces llamó mi atención su libro de relatos Trece cuentos inquietantes, y aprovechando este proyecto literario la invité a participar. Expresarle mi agradecimiento, y a modo de introducción a la entrevista, os dejo este párrafo extraido de su blog: "...Para mí escribir es una pasión que ha estado latente durante muchos años hasta que un día se desbordó y ahora no sé como contenerla, se ha convertido en una necesidad que me arrastra, confieso que a veces los relatos me asaltan y no me queda más remedio que plasmarlos en papel."
(La entrevista íntegra podeis consultarla en la pestaña de cabecera).
1. “Algunos relatos tan breves como el placer…”, dice en su prólogo Luis Conde-Salazar. ¿Cómo define estos Trece cuentos inquietantes?
Estos relatos fueron escritos a lo largo de tres años, del 2006 al 2009, algunos resultaron ganadores o finalistas de diversos certámenes literarios. Es decir, no los escribí a propósito para sacar este libro, más bien los fui buscando entre mis archivos para conseguir un conjunto más o menos homogéneo. (…). El lector, cuando termina de leer unos de estos cuentos, necesita un tiempo para asimilar su contenido, para comprender lo que realmente ha pasado que, en muchas ocasiones, es algo realmente inquietante. Sus finales son sorprendentes, pero en ningún momento tratan de engañar al lector.
2. “Escribe siempre”, aparece también en el prólogo aludiendo al primero de los mandamientos del Decálogo de Monterroso. ¿Cuándo debe un escritor escribir y cuando reconocer que ya todo es repetición?
Realmente escribir es repetirse a sí mismo y al resto de escritores que influyen en nuestra obra. Los temas siempre son los mismos, el amor, el miedo, la muerte, los celos, la ambición, ...(…) Yo aún llevo muy poco tiempo en ésto, apenas cinco años, ahora mismo estoy aprendiendo, buscando mi sitio, mi estilo; no puedo tirar la toalla tan pronto, aunque me repita.
3. ¿Por qué eligió esta temática para estos relatos? ¿El morbo vende más?
Creo que he contestado en parte a esta pregunta, (…). No sé si el morbo vende más, tampoco todos los relatos podrían calificarse como morbosos, pero a mí me gusta que un cuento me impacte, que sea como decía Hemingway, “un puñetazo en el estómago”. Y eso es lo que he tratado de conseguir en estos relatos, no sé si lo habré conseguido.
4. ¿Alguna anécdota en la creación o ya puesto a la venta?
Cuando envié el libro a la editorial lo titulé Cuentos Inquietantes, sin el trece. Entonces eran catorce los relatos que integraban el manuscrito. Hubo uno que no le gustó al editor y lo eliminamos. A la hora de hacer la portada recordé este hecho y decidí destacarlo en el título, al editor le pareció bien, no somos supersticiosos.
5. La portada de Trece cuentos inquietantes no es muy inquietante, ¿qué importancia tiene la portada o el título a la hora de que el lector se fije en nuestro libro de entre todos los que ofrece una librería?
Son dos aspectos fundamentales, sobre todo en libros de escritores noveles, a los que no se nos conoce por el nombre. Yo elegí la foto de la portada porque las opciones que me daba la editorial no me satisfacían, el resto del diseño no es mío. A mí esta foto me gusta, ropa tendida al viento en un día gris, me sugiere esa idea de cotidianeidad que tienen mis relatos.
En mi anterior novela “La asesina de los ojos bondadosos”, cuya portada no decía nada, al ser la misma para toda la colección de la Diputación de Jaén, impactó mucho por el título: esa contradicción entre asesina y bondadosos.
6. El relato es "el hijo pobre" de la literatura en nuestro país, comparado con la novela, ¿a qué cree que es debido?
Pienso que se debe a que genera cierta frustración en el lector. Si un cuento te gusta, al menos a mí me pasa, te da pena que se acabe tan pronto, que esos personajes que han conseguido impactarte dejen de interactuar, que se termine una historia que, casi siempre, podría dar más. (…). La novela permite desarrollar el argumento y los personajes, le ofrece al lector un lugar donde volver, ese deseo de saber más, de qué ocurrirá en el capítulo siguiente. (…). Desde luego, es una opinión muy personal, no se trata de ningún análisis científico ni estadístico.
7. El libro digital ¿es un inquietante inquilino que acabará desahuciando al libro de papel?
Hasta hace poco me negaba a comprarme un libro electrónico, me parecía una traición a los libros de papel, que tanto me gustan, a los que adoro. Hace unos meses adquirí uno y estoy encantada con él. Es cómodo y me permite leer clásicos sin coste adicional. Creo que el futuro, incluso podríamos hablar del presente, está en la edición digital. Los escritores no podemos negarnos a esa evidencia, debemos aceptarla y adaptarnos a la nueva situación. (…).
8. En este sentido, ¿es lógico que el mismo libro en formato descargable tenga un precio tan parecido al de papel teniendo en cuenta todos los costes que se eliminan?
No, no entiendo esos precios tan altos. Si desaparecen intermediarios como son los distribuidores y minoristas (librerías, grandes superficies...), además del coste de la impresión, no comprendo por qué el precio de los libros en formato digital varía tan poco del formato libro.(…).
9. ¿De qué vive un escritor que no vive de sus libros, a parte de la ilusión y la satisfacción personal que no pagan las facturas ni la hipoteca?
En mi caso, soy economista, trabajo en la administración en fomento empresarial, una ocupación que me gusta, aunque no tenga nada que ver con mi vocación literaria. Por ahora no me planteo dejarlo, en cierta forma, tener un trabajo estable me permite escribir por placer, sin agobios de ventas. Disfruto mucho con lo que hago, intento poner lo mejor de mí en cada página, sin pensar en el aspecto comercial.
10. ¿Cómo convencer al lector acostumbrado a novelas bien nutridas a dejarse tentar por Trece cuentos inquietantes?
Creo que para los escritores noveles como yo lo que mejor funciona es el boca-oreja, así que por aquí dejo lo que otros escritores y periodistas han dicho sobre mi libro.
“... trece relatos que circulan por la calle de la normalidad hasta que, en el girar de una esquina cualquiera, de una forma azarosa, desembocan en un margen, en una frontera, en los ignotos territorios de la fantasía.” Verónica Marín. Revista Qué Leer, Diciembre 2010. (...)
“Son trece pasos precisos por el reino del fantástico, relatos abiertos y sutiles, recorridos por meandros y escritos con maestría que producen inquietud en quien los lee. Algunos, como El despertador de colores, en el que la conducta diaria del protagonista está determinada por el color que ve al despertar en su ingenioso reloj, son originalísimos; otros como El sueño dorado, que encabeza la antología, rezuman un humor crítico hacia esa locura de la cirugía plástica y sus límites; mientras que La piel de serpiente, con esa mancha informe que crece en el techo de una habitación, o el premonitorio de El motorista, son los que más inquietan, los más fantasmagóricos.” José Luis Muñoz, escritor y periodista, Revista Culturamas. (...)
11. ¿Cuál es su próximo proyecto? ¿Nos puede adelantar algo sin inquietarnos, o sí?
En cuanto a publicaciones, en este año 2011 saldrá mi novela juvenil “El club de las palabras prohibidas” con la editorial Edimáter. También es un poco inquietante, nos adentra en un futuro sin libros, sin cultura, dividido en castas. (…). En cuanto a escribir, tengo una novela iniciada, en un estado bastante avanzado, me gustaría terminarla en un par de meses a lo sumo, llevo ya varios años con ella, sin decidirme nunca a ponerle el punto y final. Y empiezo a darle forma a otro proyecto de novela, un poco más fantástica, para el que me estoy documentando. (…).
Muchas gracias, Felisa y muchos éxitos.
http://trececuentosinquietantes.blogspot.com/.blogspot.com/

Creo que tiene mucha razón en la respuesta a tu pregunta del por que el relato es "el hijo pobre" de la literatura en este país. Pienso al igual que ella que seguro es la frustración de que algo que consigue impactarle, cautivarle en tan poco espacio y tiempo, termine tan pronto y de manera asombrosa sin darle opción a saborearlo mas.
ResponderSuprimirComo siempre, muy buena entrevista y gracias por darnos a conocer autores noveles como no tanto. Este tu blog, es una buena referencia para conocer personas interesantes y así enriquecernos con cultura literaria. Un gran aplauso digital. ¡Ah, y un abrazo!
Gracias Dani, lo cierto es que coincido con Felisa en todas sus respuestas. Por ejemplo lo del libro digital o lo de la repetición de los temas. Tenía una auto-deuda conmigo mismo desde que vi este libro por casualidad en internet. No seré yo, quien llame a Felisa escritora novel, pero reconozco que sus cuentos inquietantes me evocan otros igual de inquietantes y "hechizados". Es a lo que yo llamo, un guiño al lector.
ResponderSuprimirUn saludo y abrazo y agradecido por tu comentario.
Es una muy buena entrevista. Tanto la autora como su obra, parecen realmente interesantes.
ResponderSuprimirYo también coincido en casi todas las respuestas, sobre todo en la del libro digital.
Un saludo a todos y enhorabuena Ginés.
Gracias, Ginés, por darme la oportunidad de asomarme a tu página, ha sido un verdadero placer contestar a tus preguntas,muy interesantes todas ellas, alguna incluso "inquietante". Voy a enlazar tu blog al mío, así estaré al tanto de tus nuevas publicaciones. Un abrazo
ResponderSuprimirEstupenda entrevista... Dice muchas verdades. Aunque esa perspetiva de los relatos es bastante cierta. El hecho de que en estos tiempos estén teniendo tanto éxito, también, puede deberse a que el lector busca cosas que pueda consumir rápidamente. Quizás, entre estación y estación. ¿Qué opináis?
ResponderSuprimirAbrazos
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ResponderSuprimirHola Felisa, el placer ha sido mío. Ya comenté que tenía una deuda histórica con tu libro. Lo vi hace tiempo en internet y hasta ahora no me atreví a ponerme en contacto contigo. Muchas gracias y celebro que te haya gustado la entrevista. Seguimos en contacto.
ResponderSuprimirUn saludo.
Quiero agradecer a AM Editorial con sinceridad que se acerque a mi blog y opine. Y lo subrayo pues estoy viendo como otras editoriales han hecho oídos sordos o me dan largas a mis emails para colaborar. Entendería la actitud en aquellas si les enviase un manuscrito o les pidiese dinero. Pero de las que ni se molestan en mandar un email para darme una negativa, no sé que pensar.
ResponderSuprimirPor eso mi gratitud a AM Editorial. Gracias y un saludo